Críticas
Amores brujos: Biografía subliminal

Fotogramas de 'Amores brujos'. Montaje: ©Cine con Ñ
Amores brujos es una película sobre la amistad entre la escritora María Lejárraga y el compositor Manuel de Falla contada a través de sus propias palabras, sacadas de la correspondencia entre ambos a lo largo de los años, y de la obra del propio músico o en colaboración entre ambos, como El amor brujo. Una historia de pérdida y una reflexión sobre la identidad cultural que se articular por medio de numerosos números musicales de flamenco que abundan en la inspiración que procuró este arte a ambos autores, así como a contemporáneos tipo Federico García Lorca.
El sello de «película inclasificable» se usa muchas veces porque uno no sabe qué decir y hay que rellenar palabras para que Google nos deje tranquilos, pero en este caso que nos ocupa viene bastante a cuento. La producción dirigida por Lucía Álvarez, que se reserva a sí mismo el papel de María Lejárraga en las escenas dramatizadas, es tan documental como ficcionalización, tan musical como biopic y al mismo tiempo se permite rozar el ensayo audiovisual. Un experimento arriesgado, probablemente anticomercial, pero que se estrena a caballo entre el centenario de la zarzuela que lo inspira, estrenada en su forma final en 1925, y el 150 del nacimiento de la autora, nacida en 1874.


Jose A. Cano