Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

Creatura: Historia de una vulva

Un inteligente y cuidadoso segundo largometraje de Elena Martín Gimeno que pone el placer femenino en primer plano
Creatura: Historia de una vulva 1

Cuando Michel Foucault comenzó a trabajar su Historia de la sexualidad (1976-2018) lo hizo enmarcando esta cuestión en su estudio de la construcción del sujeto en Occidente. Tal vez citar al filósofo francés para hablar de Creatura, el largometraje que Elena Martín presentó en la Quincena de Cineastas del Festival de Cannes parezca algo exagerado, pero al abordar una genealogía de la sexualidad de Mila, su protagonista, interpretada asimismo por Martín, también está pensando en cómo se construye la individualidad de su personaje y, por extensión, la identidad de la mujer, modelada por los estímulos y respuestas que despierta el cuerpo femenino. 

Creatura, para empezar, es una película franca, directa y que cambia el rumbo de las ficciones realizadas por cineastas jóvenes que se estaban dando durante estos últimos años. Seguimos instalados en el tono naturalista, pero el relato de la película de Martín no ahonda en los lazos ambivalentes de la protagonista con un territorio, sino que sitúa el cuerpo en primer plano para desarrollarse en él, escudriñarlo, ponerlo y ponernos en cuestión. Más que el cuerpo, la vulva, la vagina, el coño. El sexo de una mujer, su deseo y el miedo e incomodidad que este nos produce. 

Una película en tres tiempos 

Creatura películas españolas en Cannes 2023

Para explicar la historia de Mila y sus problemas lograr disfrutar cómodamente del placer sexual, Martín, ayudada por Clara Roquet en las tareas de guion, ha estructurado la película en tres tiempos que van en busca, desde el presente hasta el pasado, de una genealogía de su sexualidad. Esto es: su problema de frigidez en la edad adulta; el momento en que su deseo emerge durante la adolescencia (interpretada por Clàudia Malagelada), marcado por la mirada de los demás; y los primeros tanteos sexuales, los contactos más primarios, en la infancia (Mila Borràs).

Sobre el papel, no cuesta buscar equivalencias entre la arquitectura de la película con las distintas fases sexuales establecidas por la teoría freudiana; un discurso teórico que, por otra parte, no ha sido especialmente sensible con la sexualidad de la mujer. De hecho, Martín va sembrando pistas falsas al respecto, tal vez con la intención de salirse de un marco conceptual demasiado manido o tal vez, ya al final del recorrido de su protagonista, recordarnos la riqueza y complejidad de un aspecto de la condición humana que excede nuestro control, a pesar de que llevamos siglos limitando sus significados. 

Una obra que rehúye las tesis

Creatura: Historia de una vulva 2

Si Creatura es una película inteligente es, justamente, porque rehúye de todo tipo de solemnidades y lecciones sobre la sexualidad femenina. Martín ha apostado por un tono diáfano, sin triquiñuelas simbólicas ni alusiones a mitos castradores, punteado por un sentido del humor sorprendente y una ternura muy conmovedora que a la postre, moldean el camino de sanación de su protagonista. Ello no es óbice de que la cinta no contenga momentos de incomodidad, especialmente bien escritos y plasmados en la pantalla. 

Un par de últimas intuiciones que arroja Creatura tienen justamente que ver con la idea de la sexualidad como elemento indispensable en la construcción del yo. Si la película es, en pocas palabras, la historia de Mila y su deseo, la historia de su vulva, las distintas experiencias sexuales a lo largo de su vida han contorneado asimismo su manera de estar en el mundo. Martín nos presenta a su heroína como una mujer que elude, con sufrimiento, su placer y ese miedo y desconocimiento funciona como espejo de la carga social histórica que ha tenido que soportar –y soportamos– las mujeres a causa de nuestros cuerpos. 

Por este motivo, la hermosa visión con la que concluye la película ha de verse también como un despertar verdaderamente sexual del cuerpo de la mujer. Sin prejuicios, ni heridas. Solo con cuidados y, por supuesto, gozo. 

La puedes ver online en

Imágenes: Creatura – Vilaüt Films, Lastor Media, Avalon P.C., Elastica Films (Montaje de portada: Cine con Ñ)

Paula Arantzazu Ruiz

Doctora en Comunicación Social por la Universitat Pompeu Fabra (Barcelona), con una tesis sobre Yervant Gianikian y Angela Ricci Lucchi y la cultura visual de la medicina. Colabora como periodista y crítica cinematográfica en Cine con Ñ, Cinemanía, Diari Ara, Rockdelux, Tarde de Perros-SensaCine, Cáñamo, entre otros medios. También ejerce la docencia como profesora asociada en la Universidad de Murcia.