Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

Coartadas: El arte del engaño

Cine de timadores, comedia romántica y vodevil en un ‘remake’ apañado de la francesa 'Alibi' que Martín Cuervo no consigue salvar de un guion plano y repetitivo
Crítica de 'Coartadas', película de Martín Cuervo

Coartadas es una empresa que se dedica a crear excusas y elaboradas mentiras para que sus clientes puedan esconder sin temor una infidelidad o escaquearse del trabajo o una cena indeseada. El dueño de la empresa verá cómo un atropello accidental le lleva a enamorarse y echarse de novia a una jueza antifraude. ¿Cómo le dirá a qué se dedica sin que ella le deje? Todo se complica aún más cuando descubre que uno de los clientes es, precisamente, el padre de su novia.

Coartadas es la nueva comedia que dirige Martín Cuervo, que vuelve a ponerse a los mandos de un remake de una comedia francesa (Alibi.com, agencia de engaños) tras estrenar el año pasado ¿Quién es quién? (2024). El guión lo han adaptado a la ibérica Curro Velázquez y Benjamín Herranz, especialistas en buscar la carcajada con vocación popular y que ya habían hecho dupla en La familia Benetón (2024) y su futura secuela.

La película mete en la coctelera la estructura de la comedia romántica clásica, el caparazón del cine de timadores y el interior de un vodevil a la española. De ahí sale una bebida que deja buenos y malos tragos, en la que se agradece un cierto ímpetu formal que es cada vez menos habitual en la comedia comercial española pero en la que también se echa de menos más variantes —y más finura— en el gag y, sobre todo, un remate mucho menos precipitado.

Coartadas para el artista del engaño

<strong>Coartadas</strong>: El arte del engaño 1

A diferencia de otros, que creen que la comedia es la excusa para no esforzarse, Martín Cuervo es un director al que se le nota el esmero y la preocupación por que las secuencias sean dinámicas y tengan una cierta vida interior. Sobre todo en su primera mitad, Coartadas transmite la guasa y el divertimento que provoca ver al especialista del timo actuar con elaboración y capacidad, siguiendo su plan perfecto.

Hay movimiento, hay montaje y algo de cariño también por este tipo de películas tipo Un par de seductores (1988), que los anglosajones —ellos siempre tienen un nombre mejor para todo— llaman con artist movie: las que son para disfrutar del artista del engaño. Hay varias secuencias de la película que recogen esto desde la original francesa e, incluso, Cuervo le ha metido un poquito más de energía al tema. Se agradece.

Los encargados de ejecutar el engaño son un trío en la agencia de coartadas que está razonablemente a la altura (es decir, hacen lo que pueden con lo que tienen). A Jaime Lorente se le notan las ganas de querer demostrar que puede hacer comedia, a Antón Lofer se le ve suelto en su primer gran papel en cine y Ana Jara da una contrarréplica interesante a los dos.

Repetir en un remake

<strong>Coartadas</strong>: El arte del engaño 2

Lo que hace que Coartadas termine siendo una comedia mucho más mediocre de lo que podría haber sido es lo plana y repetitiva que resulta en la búsqueda del gag y las situaciones cómicas. Los chistes recurrentes pueden tener su gracia si se les da una variante. La gracia parte de la complicidad con algo que ya conocemos, pero tiene que ir a un espacio que le dé un matiz nuevo. Aquí se va de A a B todo el rato.

Esta poca flexibilidad e inventiva del guión es lo que, por ejemplo, arruina por completo a dos personajes con mucho potencial cómico como los de Lofer y Jara, reducidos a la broma de que uno es muy boomer y la otra muy zeta. Incluso es evidente que se les quería meter una tensión sexual entre ellos que ha desaparecido. Y así es un poco todo.

El último acto en Canarias, fin de fiesta entre turismo de masas, termina de bajar el suflé de un guión incapaz de sorprender con algo que no sea simplemente lo más burdo. Coartadas es una película mejor dirigida que escrita, lo que acaba siendo la condena habitual de este tipo de remakes sin chispa. Su remate final, apresurado y mal contado, acaba por cerrarla en falso.


Dónde ver

Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.