Críticas
Clanes: Pero, ¿esta no la habíamos visto ya?

Stills de 'Clanes'©Jaime Olmedo/Netflix España. Montaje: ©Cine con Ñ
Clanes es la historia de Ana, una abogada que descubre que su padre tenía una doble vida. Era un testigo protegido que ayudó a encarcelar a uno de los más peligrosos narcotraficantes de Galicia más de 30 años atrás. Para averguar quién fue realmente, Ana se muda a Cambados, el pueblo de origen de los Padines, el clan al que su padre traicionó. Allí conoce a Daniel, el hijo del capo encarcelado, al que comienza a acercarse e incluso lo convierte en su cliente. Un juego muy peligroso que tendrá consecuencias imprevisibles para ella y para la familia que su padre dejó allí y a la acaba de conocer.
Está todo bien. Todo estupendo. De verdad. Pero es que desde el triunfo internacional de Narcos (2015-2017) y su prima española Fariña (2018), el subgénero del thriller de narcotraficantes nos deja cuatro o cinco producciones al año con giros muy similares. Parece, además, que es lo único que pasa en Galicia, condenando a cierta generación de actores a hacer o de mafiosos o comedias.
Y además el fenómeno en sí, el del crimen organizado y la droga, a la mayoría de estas series les importa un pimiento. Son culebrones. Hasta Sin tetas no hay paraíso (2008), en su versión melindre española, tenía más ambición de decir algo sobre su realidad.En fin, que Clanes ya la hemos visto varias veces. Y en Netflix, además.

Jose A. Cano