Noticias
Fallece Carmen Sevilla, la novia de España en el cine que se convirtió en su abuela para la televisión

Ha muerto Carmen Sevilla, icónica estrella del celuloide en los años 50 con sus papeles de folclórica y protagonista de comedias románticas de la época, que se reconvirtió posteriormente al thriller en los 60 y 70 y acabaría recuperando la popularidad ya en los 90 gracias a la televisión. A los 92 y aquejada de una larga enfermedad, la actriz dijo adiós en Madrid tras ser hospitalizada en estado grave el pasado domingo 25 de junio.
Carmen Sevilla nació en 1930 en Sevilla, en el barrio de Heliópolis, donde pasó la mayor parte de su infancia y juventud. Con apenas 16 años empezó a interpretar papeles de bailarina y folclórica, dando el salto al protagonista a los 19, con la película Jalisco canta en Sevilla (1949), de Fernando de Fuentes, una coproduccion hispanomexicana, encuadrada en la Edad de Oro del Cine de México, en la que compartió cartel con Jorge Negrete, entonces una estrella internacional.
Entre los 50 y los 60 sería una de las grandes estrellas del cine español, alternando papeles de protagonista en las comedias musicales y dramas de la época con su participación en grandes producciones internacionales que se grababan en nuestro país, y siendo conocida también en América Latina. En 1952 se estrena en un filme en inglés con Muchachas de Bagdad y en francés ese mismo año con Violetas imperiales, rodando posteriormente La bella de Cádiz (1953) y El amor de Don Juan (1956). Por esa misma época estrena en México Gitana tenías que ser (1953).
Carmen Sevilla fue una de las protagonistas de La venganza (1958), de Juan Antonio Bardem, la primera película española nominada al Óscar a Mejor Película Extranjera. En 1961 participaría en una gran superproducción internacional, Rey de Reyes, dirigida por Nicholas Ray, una biografía de Jesús de Nazaret en la que la actriz española interpretaba a María Magdalena. En 1962 participa en El balcón de la Luna, de Luis Saslavsky, compartiendo cartel con las otras dos grandes folclóricas de la época, Paquita Rico y Lola Flores.
Carmen Sevilla, del cine a Cine de Barrio
A partir de finales de los 60 su carrera decae, ya que el tipo de filme al que se la asocia, de comedia musical y folclóricas, se empieza a considerar anticuado. Sevilla reconvierte su carrera para participar en algunos títulos previos al Destape, como Enseñar a un sinvergüenza (1970) o Nosotros los decentes (1976), aunque también en el filmes de thriller sexual propios del momento como No es bueno que el hombre esté solo (1973), de Pedro Olea, y Nadie oyó gritar (1973), de Eloy de la Iglesia, por los que consigue cierto crédito como actriz que la crítica siempre le había negado más allá de sus habilidades como cantante y bailarina.
Posteriormente se retiraría del cine, regresando a la actuación en 1986 con la serie La viuda blanca, una producción argentina de la que será protagonista absoluta y que denota su popularidad aún vigente en América Latina. A partir de los 90 pasaría a trabajar exclusivamente como presentadora, sobre todo del popular Telecupón, el programa del sorteo de la ONCE ofrecido por Telecinco, del cual sería conductora, con diferentes acompañantes, entre los años 1991 y 1997. Entre 2004 y 2010 presentaría el programa Cine de Barrio, de La 1 de TVE.
Llevaba retirada de la vida pública desde 2012, cuando anunció que padecía la enfermedad de Alzheimer, que le había sido diagnosticada en 2009, poco antes de su retiro de la televisión. Con ella se marcha la última de las grandes estrellas del cine de las folclóricas y uno de los rostros más internacionales que tuvo el cine español en los 50, además de un personaje popular que supo reconvertirse con el paso de las décadas.

Redacción Cine con Ñ
