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Las películas de la actriz

Aitana Sánchez-Gijón, un primer Goya para una vida de premios 

El próximo Goya de Honor 2025 para la protagonista de ‘La camarera del Titanic’ y su 56 cumpleaños sirven para repasar una de las carreras más completas del cine español reciente
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Cuando el pasado 17 de octubre se anunció que el Goya de Honor 2025 sería para Aitana Sánchez-Gijón un dato sorprendió al respetable: será el primero de su carrera. En el currículum de la mítica actriz madrileña, de hecho, solo consta una nominación a secundaria, muy cercana, por su papel en Madres paralelas (2021). 

La Academia corrige con la mano lo que borró con el codo y reconoce así una trayectoria de casi cinco décadas, en las que Sánchez-Gijón ha alternado cine, teatro y televisión, y que provoca que al público le cueste creer que no tenga más premios porque es uno de esos rostros que siempre está. Sea como alumna en la mítica Segunda enseñanza (1986) de Pedro Masó y Ana Diosdado o como Ana Ozores, La Regenta (1995), en la adaptación a miniserie que dirigió Fernando Méndez-Leite.

Su carrera, además de constante, es de las más ecléctica. Conocida por los grandes dramas de época o las adaptaciones literarias, las ha alternado con thrillers internacionales como Bosque de sombras (2006), de Koldo Serra, devolviéndole la réplica al mismísimo Gary Oldman, o comedias románticas a la italiana —nacionalidad que comparte con la española por el origen de su madre, habiendo nacido ella misma en Roma— como Háblame de amor (2009), de Silvio Muccino.

Muchos de los papeles más recordados de Aitana Sánchez-Gijón se pueden descubrir en su colección dedicada en FlixOlé, la plataforma del cine español, que nos permite repasar las razones, en forma de interpretaciones, para un reconocimiento a toda su filmografía.

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Aitana Sánchez-Gijón en ‘Volaverunt’ (1999)

Su perfil y maneras de actriz clásica cuando todavía era una joven estrella le han valido para interpretar lo mismo adaptaciones de clásicos de la literatura que papeles como el de la duquesa de Alba en Volavérunt (1999), de Bigas Luna, por la que ganó la Concha de Plata a Mejor Actriz en el Festival de San Sebastián. 

Con el mismo director valenciano habría rodado dos años antes La camarera del Titanic (1997), aprovechando esa misma presencia elegante en pantalla para trasladarse a 1912. Una fábula sobre la ficción, la realidad y las fantasías que fue uno de sus grandes éxitos. Son los años también de convertirse en casi mito erótico, rodando también con Vicente Aranda en Celos (1999).

Coronaba así, con el cambio de siglo, una década, la de los 90, que sería la de su consagración como uno de los rostros capaces de sentar al público en la sala. Fue entonces cuando alternó rodajes con los grandes nombres de nuestro cine, tanto delante como detrás de la cámara. Aunque ya venía despuntando, uno de sus primeros papeles importantes fue el que realizó en El pájaro de la felicidad (1993), de Pilar Miró, junto a dos pesos pesados como Mercedes Sampietro y José Sacristán.

A partir de entonces, encadenaría trabajos de prestigio. A las órdenes de Juan Miñón compartió cartel con Imanol Arias, Enrique San Francisco y Coque Malla en La leyenda de Balthasar el castrado (1995). Después sería el turno de Jaime Chávarri con Sus ojos se cerraron y el mundo sigue andando (1997) y junto a Darío Grandinetti, por aquel entonces recién llegado a España.

También si algo ha conservado Aitana Sánchez-Gijón es algo más propio de intérpretes de otra generación: un pie siempre en el teatro, probablemente su hábitat natural. Eso le ha valido, por ejemplo, tres de los cuatro Fotogramas de Plata que guarda en casa. En los premios de la veterana revista, además, guarda un hito particular: estar nominada tres veces a mejor actriz de cine (por Yerma, Celos y Volavérunt) y ver cómo se lo llevaba Cecilia Roth por su trabajo en Todo sobre mi madre (1999).

A partir de los 2000 y, sin el ansiado Goya pero con un puñado de todos los demás premios en el bolsillo —incluidos algunos tan dispares como el Condor de Plata del cine argentino—, Aitana Sánchez-Gijón ya asciende al estrellato por sí mismo, el que la convierte en garantía de calidad si aparece en el reparto y subraya la importancia del personaje. Es el caso de la mencionada Madres paralelas, que ya que estamos, le valió su primer Feroz, o la reciente Que nadie duerma (2024), por la que también estuvo nominada.

Así que llegan los papeles de madurez, los de «esto es un trabajo para Aitana Sánchez-Gijón», como su contribución al reparto coral, autorreferencial y juguetón de Oviedo Express (2007), de Gonzalo Suárez, con guiños a La Regenta incluidos. O, ese mismo año, su papel de femme fatale moderna en La carta esférica (2007), de Imanol Uribe, adaptación de la novela best-seller de Arturo Pérez-Reverte del mismo título. O, más reciente, La cinta de Álex, el drama internacional dirigido por Irene Zoe Alameda estrenado en 2019.

La estela de su presencia nos llega hasta este 2024, en el cual, mientras sigue ganándose a crítica y público con obras como Medea o La madre sobre los escenarios, también sirve de reclamo para el público adulto en el drama hospitalario de Netflix Respira, en el cual interpreta a una médica de urgencias curtida en todas las batallas. En la recámara, un nuevo drama como Tierra baja, que se estrenará el año que viene y en el que vuelve a interpretar un papel perfecto para ella, una escritora veterana y de prestigio que vuelve a su ciudad natal tras 20 años de ausencia.

Cuando el próximo 8 de febrero Aitana Sánchez-Gijón recoja el Goya de Honor 2025 en la gala en Granada, ya desde este día 5 con 56 años y como la segunda persona más joven recibirlo, la historia se explicará por sí misma: no se podía consentir que un icono, una vida, una actriz que se ha ganado el derecho de interpretarse a sí misma si quiere, tuviese todo, menos el premio de los premios del cine español.

Puedes ver las películas de Aitana Sánchez-Gijón en FlixOlé.

Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.