CRÍTICAS | SEMINCI 2025
‘Cuando un río se convierte en mar’ satura por acumulación

Cuando un río se convierte en mar (Quan un riu esdevé el mar) es la historia de la joven Gaia, una estudiante de Historia que es agredida sexualmente por su pareja. Tras semanas de shock, en las que ni siquiera asume lo que ha pasado, el primer paso será ponerle nombre. Luego vendrán largos meses de recuperación en los que pasará por todas las fases posibles del duelo con la ayuda de su padre y una de sus profesoras, la que la ayudó a identificar los hechos. Pero eso solo será el principio de un proceso mucho más difícil.
La nueva película de Pere Vilà i Barceló (La arteria invisible) es un artefacto de más de tres horas que quiera abarca de manera tan total el muy complejo tema que trata que en ocasiones se pasa de frenada, acumulando recursos expresivos, silencios y sobreentendidos con otros momentos de sobrexplicación, a veces sin ton ni son. Estrenada mundialmente en Karlovy Vary y en España en Sección Oficial de la Seminci, es una película con dos almas, una que quiere ser divulgativa y la otra expresiva a niveles inaccesibles. Y las dos están por exceso en el metraje.

Jose A. Cano