Críticas
Desmontando un elefante: Terapia para adictos

Fotogramas de 'Desmontando un elefante'. Montaje: ©Cine con Ñ
Desmontando un elefante arranca con el regreso a casa, tras estar interna en un centro de desintoxicación, de Marga (Emma Suárez), una mujer adicta al alcohol. Mientras Marga intenta recuperar su vida y su rutina, su familia, especialmente su hija Blanca (Natalia de Molina), deberá de lidiar con las consecuencias de haber llevado su adicción en silencio durante años y la carga mental que supone ahora su cuidado y sus posibles recaídas.
Aitor Echeverría firma su ópera prima con este drama contenido y ajustado a la presencia en plano, física y emocional, de Emma Suárez y Natalia de Molina, dos de las mejores actrices españolas de sus respectivas generaciones. Desmontando un elefante sigue los movimientos de estos dos personajes, madre e hija, ambas víctimas muy distintas de la misma adicción, que se va extendiendo por toda la película.

Arturo Tena