La serie documental de RTVE
‘Megamix Brutal’: de bromas con el atentado contra Aznar al nacimiento de ‘Operación: Triunfo’

'Megamix Brutal'. ©RTVE Play
Megamix Brutal es el último estreno documental de RTVE Play, llegado hace más de un mes ya a la plataforma gratuita de la pública. Una de esas docuseries que la cadena estrena casi como si le dieran vergüenza y que tienen su punto de sleeper, porque acaban teniendo una larga segunda vida, sobre todo cuando tocan algún tema sensible. En este caso, cierta nostalgia generacional por la música discoquetera de los 80 y 90, el ‘chunda-chunda’ que diría mi abuela, mezclada con el morbo inevitable de la película de mafiosos real que acompañó al auge y caída de la discográfica Max Music.
Resumiendo mucho para quien la tenga pendiente —aunque los tres capítulos se ven en un suspiro y gratis aquí—, Megamix Brutal resume 20 años de historia de cierta parte de la industrial musical española, la de los megamixes, temas compuestos a partir de combinaciones de otros originales desde la mesa de mezclas, que grandes éxitos de finales de los 80 y gran parte de los 90, tanto en la pista de baile como en la lista de más vendidos. De hecho, un éxito tan brutal que dieron lugar a sus propias sagas mafiosas, y no es una forma de hablar, con extorsiones, sobornos, desfalcos, plagios e incluso un secuestro con presunto intento de asesinato.
La historia es más que sabida porque se resolvió en los tribunales: Miguel Degà, uno de los fundadores de Max Music, mandó secuestrar a su ya ex socio, Ricardo Campoy, cuando este se marchó con la mayor parte de los músicos de la discográfica para funda Vale Music. Solo que los sicarios eran un poco torpes y se llevaron en su lugar al DJ Josep María Castells, uno de los empleados de Vale, porque tenían el mismo modelo de coche. Castells escapó relativamente ileso, pero el episodio, que no se narra hasta el tercer episodio, sirve como gancho y excusa para relatar toda esta salvaje historia que acaba en… Operación: Triunfo.

Jose A. Cano