Críticas
Casa en flames: La buena llama familiar

Stills de 'Casa en flames' (Casa en llamas). Montaje: ©Cine con Ñ
En Casa en flames (Casa en llamas) se nos presenta una reunión familiar durante unos pocos días en Cadaqués (Costa Brava). No están de vacaciones: la madre (Emma Vilarasau) quiere vender la casa para pagar la residencia de la abuela y une a sus dos hijos (Enric Auquer y María Rodríguez Soto) y a su exmarido (Alberto San Juan) para que la ayuden a venderla. Pronto se darán cuenta de que estarán obligados a enfrentarse a todo aquello que estaban evitando.
Dani de la Orden vuelve a los orígenes: una comedia dramática a la catalana de la mano fina del guionista Eduard Sola, con el que empezó en sus primeros cortos. Casa en flames es una película de corte ‘rencillas y secretos de familia’ pero que no se obsesiona con los giros ni las revelaciones. Aunque aseste sus golpes, está cocinada sin cargar mucho las tintas, a base de complicidad, naturalidad y espacio actoral. El mismo que de la Orden demostró en Litus (2019), pero con algo más de libertad de acción.


Arturo Tena