Entrevistas
«En España ningún festival al que nos presentamos nos ha seleccionado»

Hugo Ruiz es el primer director español en recibir un premio en el Festival de Tribeca, el prestigioso certamen neoyorquino que en sus dos décadas de existencia ha sido terreno poco propicio para nuestro audiovisual. Lo ha hecho ganando el Best New Narrative Director Award, equivalente a Mejor Dirección Novel, un galardón transversal a todas las secciones y el único que podía ganar su película, Una noche con Adela, ya que estaba encuadrada en la sección Midnight y no en Sección Oficial.
El largometraje es un thriller protagonizado por Laura Galán, última ganadora del Goya a Actriz Revelación por Cerdita, en el que interpreta a una barrendera de Madrid a la que seguimos en (falso) plano secuencia durante una hora y 45 minutos de una noche de su trabajo. Un tiempo en el que está dispuesta a ejecutar su venganza por un trauma que se nos explicará durante la película. Ruiz ha llegado al largometraje por la puerta grande pero a los 48 años, tras una carrera como cortometrajista que empezó con 35 con Taxi fuera de servicio (2011). Nos atiende por videollamada todavía sin creerse el premio y encantado por la recepción en Tribeca.
¿Por qué contar Una noche con Adela en plano secuencia?
Es una decisión narrativa, tiene que ver con ese tiempo durante el que seguimos a Adela, una forma de experimentar el tiempo con ella. Empecé a pensar en ello tras ver Victoria (2015), de Sebastian Schipper, una película alemana protagonizada por Laia Costa en la que ella interpreta a una chica que sale de fiesta por Berlín y la seguimos durante dos horas. No es que sea el mismo tipo de película, como no es el mismo tipo de plano secuencia que en La Soga (1948), Birdman (2014) o 1917 (2019), pero sí me gustaba ese concepto de seguir a una persona durante una noche y ver lo que le ocurre.
Eso lo uní a que a mí particularmente me llaman mucho la atención los barrenderos, es casi una obsesión. No me preguntes por qué, pero me encanta verlos por la noche, es como que son los que cierran la ciudad, solos con sus pensamientos. Siempre me he imaginado que les da tiempo de pensar un montón de cosas, porque pasan tanto tiempo en mitad de ese silencio… y también que en su trabajo se encontrarían con otras muchas cosas. Así que cuando vi Victoria y empecé a pensar en que quería escribir algo así, me di cuenta de que el protagonista tenía que ser un barrendero, en este caso una barrendera. A partir de ahí el guión se construyó pensando en rodar en plano secuencia.
En este caso hablamos de una planificación al servicio del thriller…
Correcto, Una noche con Adela es un es un thriller en el que te presentó a una barrendera y entonces tú vas con ella de viaje durante hora y 45 minutos. Se ve al principio como saca mucho dinero de un cajero antes de su turno de trabajo y con eso ya intuyes que está pasando algo raro. Y, bueno, desde ahí vamos a ver qué por qué hace esto y qué está pasando, porque en 105 minutos no dejamos de estar junto a ella y ver todo lo que le pasa.
¿Cómo llegastéis a Laura Galán?
Cuando empecé a construir la historia, la protagonista tenía que ser una mujer. Además quería que tuviese una ciertas características, para transmitir al espectador que quizás esa persona no había tenido un pasado fácil por su físico, que es algo que cuando eres un crío condiciona mucho. Ese personaje que fue surgiendo tenía lo que yo quería contar. En cuanto a Laura, yo había escrito el papel para una actriz muy conocida española, a la que le enviamos el guión desde la productora, y su representante tardó mucho en contestar. Mientras tanto nos entró entró el reel de Laura, que en ese momento aún no había estrenado Cerdita. Y recuerdo que viéndolo dijimos: sí, esta chica es Adela. Así que quedé con ella, le encantó el guión y a mi me pareció una actriz espectacular. Desde ahí tenía que ser ella.
¿Qué puedes contarnos de la recepción en el Festival de Tribeca?
La experiencia que hemos tenido en Nueva York ha sido… Se llenaron todos los pases, al acabar la gente venía a darnos la enhorabuena, a todo el equipo, con una vehemencia… Y luego Una noche con Adela era como un runrún, me pasó un par de veces hablar con alguien, decirle cual era mi película y la conocían o alguien se la había recomendado. Y las críticas que han salido… No ha podido ser mejor la recepción. Estoy totalmente feliz, porque ya era un regalo estrenar allí, pasar entre las 12.300 películas que les han llegado, el hito de que te seleccionen cuando tan pocas películas han estado en Tribeca, que sea la premiere mundial de mi primer largo…
Rodaste tu primer corto en 2011, con 35 años, has estrenado tu primer largo con 48. Eres un perfil atípico para lo que se suele esperar de un director novel, también de paciencia para el primer largo.
Bueno, siempre he querido ser cineasta, desde muy pequeño, pero por circunstancias de la vida de los 18 a los 33 o los 34 me dediqué a otro cosa y luego he ido poco a poco, hasta decir que hoy en día me puedo ganar la vida con el cine. Para llegar al largo al que esté empezando lo que le recomiendo es determinación y paciencia. Sin esto es muy complicado. También soy de los de la teoría que si tienes una buena historia, confíes en ella. La base de todo está en el en el guión, para eso soy de la vieja escuela. Con un mal guión jamás harás una buena película. Entonces, si tienes un buen guión lúchalo. No te desanimes porque te lo rechacen y escucha las críticas constructivas, porque hay que estar abierto siempre.
¿Cuándo está previsto que llegue la película a España? ¿Ayuda para ese salto tanto este premio como que desde que empezastéis a trabajar con ella a Laura Galán le han dado el Goya?
Hombre, yo quiero entender que sí. Es decir, hemos conseguido estos hitos, como son la selección en Tribeca y ahora el premio, que nunca una película española lo había logrado. Yo espero que eso ayude a la recepción en España. La idea es estrenar en sala para diciembre y que antes pasaremos por algún festival. En Estados Unidos y Canadá ya hay gente muy interesada y ahora tenemos que ver dónde es posible la premiere en Europa. En España lo cierto es que hasta ahora todos los certámenes a los que nos hemos presentado no nos han seleccionado. Esa es la verdad.



Jose A. Cano
