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Los cuatro cortos españoles preseleccionados para los Óscar, explicados por sus directores

Cuatro cortos españoles han sido seleccionados en la shortlist de su categoría para los Óscar 2023, un logro histórico que la Academia de Cine ha celebrado invitando a sus cuatro directores a un acto en su sede en Madrid en el que han explicado para la prensa y la profesión los secretos de sus producciones, el proceso de promoción y la situación del cortometraje en nuestro país. Santiago Requejo, Beatriz de Silva, Álvaro Carmona y Josep Pozo fueron presentados por el presidente de la Academia, Fernando Méndez Leite, y proyectarán también sus películas en la sede de la institución.
El próximo 24 de enero se conocerá si uno o varios de estos cuatro cortos españoles preseleccionados entran en el quinteto de nominados, uniéndose a la lista de siete cortometrajes españoles de ficción que optaron al premio, tras Esposados, de Juan Carlos Fresnadillo; 7:35 de la mañana, de Nacho Vigalondo; Binta y la gran idea, de Javier Fesser; Éramos pocos, de Borja Cobeaga; Aquel no era yo, de Esteban Crespo; Timecode, de Juanjo Giménez; y Madre, de Rodrigo Sorogoyen. El único precedente ganador, en la categoría de animación, es The Whindshield Wiper, de Alberto Mielgo, galardonado el año pasado.
Santiago Requejo, director de Votamos

«Una comunidad de vecinos que, después de votar cambiar el ascensor, se entera que un propietario quiere alquilar su piso a una persona con problemas de salud mental y tiene que decidir qué hacer».
«Conocí la historia de una mujer que vive la misma problemática del corto, que le negasen un alquiler por tener una enfermedad mental, a través de un psiquiatra que me la contó. Y aunque me indigné, me pregunté que habría hecho yo. Recuerdo estar abriendo la puerta de casa, ver la del vecino de enfrente y pensar que yo tampoco querría ser vecino de alguien con problemas de salud mental. Y me pregunté por qué. Ahí empezó el proceso de documentación, que me fue quitando prejuicios. Para mi Votamos ha sido una alegría profesional pero también humana».
«Una preselección como esta te pone un foco encima, para bien y para mal. Mucha gente en el mundo está viendo ahora mismo estos cortometrajes. Eso ya es un premio».
Beatriz de Silva, directora de Tula

«Es una conversación en los baños de un colegio privado entre la limpiadora y la hija de 14 años de la directora que cree que está embarazada. Puede parecer un dramón, pero es una comedia».
«Con la actriz protagonista, Tamara Barbés, decía mucho la frase de que toda comedia nace del dolor. El corto es una comedia porque cuando me puse a escribir me salió así. Lo que escribo siempre tiene tintes cómicos. Quise reflejar mi propia experiencia con la educación sexual, al pasar de un colegio privado a otro público en los que apenas se trataba el tema y cada uno con sus carencias, y reflejar situaciones graciosas que he conocido, mías o de otras mujeres, o que no eran graciosas pero al contarlas han salido así».
«Al haber más cantidad de cortometrajes, al rodarse más, influye en que en el corto español haya más calidad. También son importantes los referentes, directores o directoras que con sus cortos ya han llegado lejos, y espero que ahora que nosotros hayamos conseguido esto anime a otros directores. En mi caso también suma que cada vez seamos más mujeres directoras y su trabajo se reconozca más».
Álvaro Carmona, director de El tratamiento

«Va sobre un personaje que acude a una clínica para recibir una remedio contra la alopecia que puede curarla de un día para otro… y eso es el primer minuto, luego se dice cuál es ese remedio pero no quiero hacer spoiler».
«La idea de reflexionar sobre la superficialidad y la estética viene de conversaciones con amigos sobre cómo a veces se confunde empoderamiento personal con superficialidad en las redes, con una barrera muy poco definida. Usar los injertos es porque, claro, si ya eres calvo, por mucho que te injertes vas a seguir siendo calvo. La dificultad del guión fue ver hasta dónde podíamos llevar esa elección, dónde la gente dudaría o diría ‘hombre, si no hace daño consciente a nadie’. La idea es un poco loca, pero si estoy aquí es que debe funcionar».
«Los cuatro cortos tienen parte de comedia, pero los géneros ya están menos encasillados. La manera de relacionarse con la realidad puede ser a través del humor, pero contamos historias universales y la misma trama se podría contar desde el drama».
Josep Pozo, director de Plastic Killer

«Es la historia de una mujer que vive en una mercería abandonada en el centro de Madrid junto una bolsa de plástico a la que considera su hija, en un mundo en el que está prohibido el plástico».
«El trasfondo de Plastic Killer es que cada año se están vertiendo 8 millones de toneladas métricas de plástico al mar. Es como un camión de basura entera por minuto. Y lo contamos a través de una mujer que no hace daño a nadie y que plantea que los plastiquitos no van andando solo al mar, llegan allí por nuestra negligencia. Pero, aunque reivindicar está bien, no es lo único, hemos querido contarlo de forma que sea entretenido y divertido».
«Uno siempre aspira a recibir premios, pero no puedes crear algo pensando en que te lo premien. Hace tiempo que los trabajos de los directores y directoras españoles se valoran mucho en EEUU y en los festivales en los que nosotros cuatro hemos coincido había otros cortos de un nivel altísimo, mucho no están nominados este año a nada y te indica el mérito que tiene haber pasado este corte y el buen momento del cortometraje español».

Jose A. Cano