Crítica
Aquel: Raphael y los demás

Stills: ©Netflix / Montaje: ©Cine con Ñ
Aquel es la historia de la vida y carrera de Raphael, el cantante jiennense. Desde sus comienzos como aprendiz de sastre que en sus ratos libres practicaba en la escuela de canto y empezó con bolos en las verbenas de pueblo hasta su consagración como estrella mundial, ya maduro y viviendo en Miami. Una vida que atraviesa el siglo XX, en la que el artista vivió en Las Vegas y actuó en Moscú en plena Guerra Fría, con problemas con el alcohol y alguna polémica con compañeros como Julio Iglesias, pero también un compromiso irrompible con el público y con su familia.
Es posible que esta sea la primera serie biográfica sobre un personaje todavía vivo español capaz de tener algo de chicha más allá del cotilleo. La historia no cuenta nada que no estuviese en el documental Raphaelismo (2022) —incluso alguna polémica allí se trataba más en profundidad— y el acabado superficial es de serie genérica de Netflix, aunque sea de las genéricas «buenas», con abuso de alguna pantalla verde y una estética irreal, que convierte el pasado más en un fetiche de moda que en una recreación creíble. Y aún así, e idealizando al protagonista como suele ser habitual, la historia se levanta. ¿Cómo es posible?

Jose A. Cano