Obituarios
Muere Gonzalo Suárez a los 92 años

Gonzalo Suárez en una foto de archivo.
El cineasta y escritor Gonzalo Suárez ha fallecido en su residencia de Madrid a los 92 años de edad. El director de Ditirambo (1969), Parranda (1977), Remando al viento (1988) o Mi nombre es sombra (1996), entre muchas otras, había recibido el último Goya de Honor en la ceremonia de este año. Periodista, escritor, guionista e intelectual multidisciplinar, la Academia de Cine destacó su dominio de todos los géneros.
Con Suárez se marcha un cineasta vocacional y casi compulsivo, que no dejó de rodar hasta hace apenas poco años y que tuvo una gran capacidad de fusionar el cine con otras disciplinas, desde la literatura que también cultivó durante toda su vida —pocas de sus más de 20 películas no parte de algún tipo de adaptación o versión de un original literario— hasta la pintura, la poesía o la música.
En la justificación del Goya de Honor, la Academia destacó «una trayectoria desde la que ha desarrollado una filmografía sorprendente, en la que ha experimentado con todos los géneros y desde todas las actitudes, habiendo rodado cine experimental, cine comercial y adaptaciones literarias propias y ajenas. Hombre clave en la cultura española de los últimos sesenta años, es, además, un referente indudable de inteligencia y sentido del humor».
El cortometraje Alas de tiniebla (2021) y el mediometraje El sueño de Malinche (2019) han sido los últimos trabajos profesionales de Gonzalo Suárez, que cuenta con «una filmografía en la que la experimentación y la narración se dan la mano en los más de 20 largometrajes que ha firmado».
Gonzalo Suárez, cineasta sin miedo
A Gonzalo Suárez hay que identificarlo primero como un outsider del llamado Nuevo Cine Español: no estudió cine en ninguna escuela y su primeros intereses estuvieron en las letras, como escritor y periodista. De ahí nació el impasible personaje literario Ditirambo — en el corto Ditirambo vela por nosotros (1967) y su ópera prima: Ditirambo (1969)—, que le sirvió para empezar a hacer cine de forma intensa en los últimos años del franquismo con actrices como su inseparable Charo López o Ana Belén.
Tras películas como Morbo (1973), Al diablo, con amor (1973) y el encargo de la adaptación de La regenta (1974), Suárez encontraría el éxito de público con Carmen Sevilla en La loba y la paloma (1974), con la que repetiría en Beatriz (1976). Tras las muy personales —y poco afortunadas en taquilla— Parranda (1976) y Reina Zanahoria (1976), ambas con José Sacristán o Fernando Fernán Gómez, Suárez tendría un parón de varios años como director de cine hasta encontrar su particular redención en la metatextual Epílogo (1984).
Después de firmar la gran producción histórica de TVE Los pazos de Ulloa (1985), Suárez haría la que es su película más popular y prestigiosa: Remando al viento (1988), una historia romántica y fabulada sobre el origen del monstruo de Frankenstein con Hugh Grant en el papel principal. Tras la expresiva Don Juan en los infiernos (1991), Suárez firmaría películas como la noir El detective y la muerte (1995) o la comedia El portero (2000), con Carmelo Gómez como gran protagonista. Con él fue también su último largometraje: la teatral Oviedo Express (2006), con la que volvía a su querida Asturias, tan presente en sus películas.



Redacción Cine con Ñ