Críticas
Sombra nómada: La eterna diáspora saharaui

Stills: ©Silencio Cinema / Montaje: ©Cine con Ñ
En Sombra nómada, Mariam es deportada de España y obligada a regresar a su lugar de origen, el Sahara Occidental. Pero su tierra ya no es su hogar, Mariam ha cambiado su mentalidad y lo que antes le producía confianza y familiaridad, ahora le suena anticuado y limitante. La protagonista tendrá que encontrar la manera conciliar el amor a su familia y a su país con sus nuevos valores, en una búsqueda constante de una nueva identidad. Mientras, ella ya se siente extraña allá donde vaya, y tendrá que convivir con su pasado a la vez que sueña con su futuro: la posibilidad de regresar a España la acompaña como una Ítaca inalcanzable.
Sombra nómada es la opera prima de la directora japonesa-estadounidense Eimi Imanishi. El tema de la diáspora saharaui atraviesa a Imanishi, pues dirigió Batallón a mi ritmo (2016), un cortometraje sobre una adolescente saharaui refugiada que se alista al ejército para salvar a su pueblo de la ocupación. Ahora aborda nuevamente la cuestión con más profundidad en formato largo en este drama. Además, la película la protagoniza Nadhira Mohamed, una actriz saharaui que pasó gran parte de su infancia en los campamentos de refugiados de Tinduf. Es la segunda película de Nadhira, siendo la primera Wilaya (2011), de Pedro Pérez Rosado.


Candela Victoria Moyano