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‘Lejos de los árboles’ recibe dos premios en el Festival de Venecia

Mayca Sanz L-Higueras, productora de 'Lejos de los árboles', y Meritxell Colell, directora, con el Premio FIPRESCI. ©Carlos Almagro
Lejos de los árboles, de Meritxell Colell, ha recibido dos premios en el Festival de Locarno. La película española recibió el Premio FIPRESCI, otorgado por la Federación Internacional de la Prensa Cinematográfica, y el Boccalino d’Oro a la Mejor Película, concedido por la crítica independiente suiza. La 79ª edición del certamen suizo se ha celebrado del 5 al 15 de agosto y otorgó el Leopardo de Oro a la rumana You don’t belong here, de Florin Șerban.
La película se estrenó mundialmente el pasado 13 de agosto en Locarno. Cuenta la historia de Adela, artista sonora mexicana, nieta de exiliados catalanes, «quien viaja de la selva a los Andes peruanos junto a Lucho, su guía y traductor para continuar el legado de su abuelo: crear un mapa sonoro de lenguas en peligro de desaparición. Cuando el miedo a la muerte irrumpe, la realidad se fractura y el viaje se convierte en un paisaje íntimo que la confronta con la memoria, el dolor y la identidad».
Protagonizada por Angélica Castelló y José Luís López Cama, junto a Teresita Sánchez y Ainet Jounou, Lejos de los árboles se ha rodado entre Perú y Cataluña, en digital y Super16 mm. Lejos de los árboles es una coproducción internacional de Allegra Films (España), Animalita Cine (Perú) y Exit Media (Italia), con la participación de RTVE y el apoyo del ICAA y el ICEC.
Los premios para Lejos de los árboles en Locarno

El jurado del 26º Premio de la Crítica, el Boccalino d’Oro, ha destacado de Lejos de los árboles el «tratamiento de la memoria, los recuerdos personales, la diáspora y el peso del exilio». Meritxell Colell, reza el fallo, «sin rastro de melancolía, explora tres generaciones que afrontan el fracaso de un sueño y redescubre otras conexiones, profundas y arraigadas, en México, pero sobre todo en Perú, donde descubre el legado de una bárbara invasión española que se remonta a siglos atrás. Una película que infunde esperanza en la continuidad de la tradición de la vida”, recoge el veredicto».
Por su parte el Premio FIPRESCI señala en su veredicto que «al entrelazar distintas épocas y realidades que coexisten, mediante un montaje sutil y poniendo en primer plano culturas amenazadas por la violencia colonial, esta película de Meritxell Colell Aparicio aborda cuestiones contemporáneas y heridas relacionales a través de un ritmo y una cadencia deliberados que juegan con la memoria y con la naturaleza de la historia como archivo».

Redacción Cine con Ñ