CLÁSICOS NAVIDEÑOS
¿Cuál es la película española de Navidad definitiva?

© Cine con Ñ
Se acercan las fechas más señaladas, tiempo de sentarse con la familia a ver todos juntos los clásicos navideños. Nada de una ejecutiva agresiva a la que se le estropea el coche en Vermont y conoce a un rudo pero apuesto veterinario viudo con una hija monísima que le recuerdan el verdadero significado de la Navidad, no. Aquí se monta el Belén —en todos los sentidos—, las luces están en la Gran Vía o en la plaza del pueblo y tenemos a los Reyes Magos, no a Santa Claus. This is Spain, and Spain is different. Y las películas españolas de Navidad también son especiales.
Por eso, aprovechando que FlixOlé ha reunido en una colección Especial Navidad más de 20 películas ambientadas en estas fechas, nos hemos preguntado, ¿tiene España un clásico navideño indiscutible e imperecedero? ¿Cuál es la película capaz de sentarnos a todos ante el televisor (o el proyector de tu primo “el cinéfilo”, el que sigue soltero y habla mucho de la ubicuidad del punto de vista y el contraplano) y hacer que hasta el tío abuelo militar retirado derrame una solitaria y viril lágrima de nostalgia como si se tratase del mismísimo anuncio de Suchard?
No nos atrevemos a decidir por nuestra cuenta, pero el debate sobre la película española de Navidad definitiva está servido. Hemos seleccionado ese puñado de películas ambientadas en esa época del año en las que todos estamos pensando (y alguna que no, que no estaba pensando nadie) y propuesto argumentos a favor y en contra… para disfrutarlas en cualquier caso.
PLÁCIDO (1961)
Empezamos bien: una película navideña dirigida por un ateo. El clásico berlanguiano por excelencia se enmarca en las fiestas porque se dedica a señalar la hipocresía imperante en la burguesía de la época, con un concepto de la solidaridad completamente superficial y paternalista. El protagonista, Plácido Alonso, Cassen en el papel de su vida, sí que guarda buenos sentimientos, pero las circunstancias y su propia pobreza son las que son, claro.
A favor: La mala leche. Y la ternura. Si eso no es España y no representa la cena de Navidad de más de una casa, no sabemos que lo será.
En contra: A ver, podría tener un poco más de espíritu navideño. Aquí todo el que celebra las fiestas es con la boca chica y por medrar. Es gracioso, pero poco edificante. Aunque claro, esa era la idea.
Puedes ver Plácido online en FlixOlé.
EL DÍA DE LA BESTIA (1995)
Sí, claro, que se ambienta en Navidad. Recuerden que el Maligno intenta parodiar el nacimiento de Nuestro Señor en todas las formas posibles en el ya clásico de Álex de la Iglesia. Por suerte, hay un cura de pueblo, con su boina y su sotana, y dos frikis, dispuestos a detenerlo. Ahí están las luces de Navidad, los buenos sentimientos (que sí, en serio), los polvorones y los pijos pegando palizas a indigentes. Y sacrificarse por los demás, por gente que incluso no conoces, ¿no es en el fondo de lo que va todo esto?
A favor: Esa es Madrid en Navidad, no hay duda. Y no se puede decir que sea una película atea.
En contra: No es atea porque salen satánicos, claro. Por una cosa o por otra, no es plan. Estaría bien tener un Belén que no fuese paródico.
FELICES PASCUAS (1954)
No salimos de una y nos metemos en otra. En concreto, otra película de Navidad dirigida por un ateo, pero la primera de esta lista que es navideña de manual y tan española que empieza con el Sorteo del Gordo de la Lotería. Juan es un humilde barbero que cree que le ha tocado el premio y hasta deja su trabajo… para luego descubrir que su señora cambió la participación por otro sorteo, de un corderito al que sus hijos bautizan Bolita. La que se lía después mejor no destriparla, pero baste decir que, si has visto el capítulo en el que Homer salva la Navidad adoptando al Pequeño Ayudante de Santa Claus, la familia Bardem debería denunciar a Los Simpson por plagio.
A favor: Lo importante no es el dinero sino estar todos juntos en familia. Vamos, más navideño imposible. Y empieza con el Gordo y el animal a sacrificar es un cordero, no un pavo, que eso es de gringos.
En contra: ¿Lo importante no es el dinero sino estar todos juntos en familia? ¿Pero Juan Antonio Bardem no era comunista? Esto no hay quien se lo crea.
MENSAJEROS DE PAZ (1957)
Y si el Gordo es más español que la bandera, no se quedan atrás los Reyes Magos. ¿Habéis visto la típica tv movie ñoña de Papa Noel arreglándole la vida a la gente de Nueva York por estas fechas? Pues sin tanta tontería ya lo hacían Melchor, Gaspar y Baltasar por las calles de Madrid en este pequeño éxito de los 50 que cuenta con la mismísima Concha Velasco en uno de sus primeros papeles y donde los niños enseñan a los adultos a no tomarse los problemas de la vida tan en serio.
A favor: Los Reyes Magos. Y Concha Velasco, claro.
En contra: Si no te suena, es por algo. Es más una curiosidad histórica y tiene el punto tierno y cercano de los Reyes, pero su sentido del humor y su buenismo (sobre todo para sortear a la censura) no han envejecido tan bien.
MI GRAN NOCHE (2015)
Espera, que habíamos pasado del Gordo a Reyes y en medio hay algo. Nochevieja, la celebración más tróspida y desparramante de estas fechas. Y, ¿qué hay más sórdido y disfrutón al mismo tiempo que esas galas de Año Nuevo que se ruedan en verano? La comedia más cafre de Álex de la Iglesia, el director que no esperabais que hiciese doblete en esta lista, con un reparto coral que se lo pasa en grande y chistes que hay que verlos para creerlos.
A favor: Raphael. Sin Raphael en la tele, no hay Navidad, esto es así.
En contra: En puridad, no es una película española de Navidad, porque está ambientada en verano y ni hay Reyes, ni milagros, ni nada.
EL CRACK DOS (1983)
La de José Luis Garci cuenta como película navideña. ¿Nunca os habíais fijado que cuando Areta conduce camino de partirle el alma a alguien, aparecen las luces de Navidad de Madrid sobre su cabeza? Una película tan bien ambientada que uno siente el frío en las orejas cuando los personajes salen a la calle de estar bien calentitos mentándose a la madre, y donde el elemento costumbrista navideño le da mucha credibilidad al conjunto.
A favor: Alfredo Landa. Y esas calles del Madrid de los 80 te meten en el ambiente.
En contra: Hombre, esto de que maten a un señor mientras está viendo a su amante pues no suena a valores familiares, la verdad.
NOCHE DE REYES (2001)
El día que Qué bello es vivir se tropezó con la comedia española cafre de la era post-Torrente. Un padre de familia quiere aprovechar la noche más mágica del año (la de Reyes, claro) para anunciarle a su familia que ha firmado el contrato que les salvará de la vil ruina, pero… pasan cosas. Cosas muy burras, aunque con final feliz y una familia mejor avenida de lo que parece. Joaquín Climent y Kiti Mánver se salen de la escala de lo gracioso… y Elsa Pataky todavía rodaba en España.
A favor: Une lo mejor de las vistas hasta ahora. Es más española que caer eliminado por penaltis, tanto que hasta sale un Belén viviente, y es tierna de calentarnos el corazón, pero con suficiente mala leche y espíritu gamberro como para ser creíble y ñoña.
En contra: Igual algunas veces se pasa de bestia, un poquito más de crítica social no le habría ido mal y, bueno, es que no puede ganar. Porque esta lista está trucada.
LA GRAN FAMILIA (1962)
Un día eres Chencho y te pierdes y le das la Navidad a tus pobres padres y no mucho después, no sabes muy bien cómo, estás calvo y eres el Padrino Búfalo. No pasa nada, es la vida y es la familia, son los mercados de Navidad, las peleas con los hermanos, los padres que hiperventilan y, bueno, todo sale bien al final. ¿Estás triste por el final de Cuéntame? Qué sepas que todo viene de aquí. Esta película no representaba a España, es que fue España.
A favor: Bueno, ya está bien la broma. Sabíamos todos cuál era la conclusión. Es LA película de Navidad española. Y punto pelota.
En contra: No hay nada en contra. Era esta.


Jose A. Cano