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CRÍTICAS

Mallorca Confidencial: Un thriller sin ambición

Parece que va a intentar decir algo sobre corrupción, narco y pobreza en nuestro país, pero luego opta por una historia de huida y redención con ligera moraleja antirracista
Crítica de 'Mallorca Confidencial', película de David Ilundain

Mallorca Confidencial se ambienta en 2007 en las Baleares. Desde el poblado chabolista de Son Canal, La Chusa dirige el comercio de la droga en toda la isla de Mallorca. Pero un empresario corrupto, antiguo socio de la matriarca, quiere desalojar el barrio para construir apartamentos. En mitad de este conflicto, Nela, sobrina de La Chusa y que fue a la cárcel por ella, ahora en conflicto consigo mismo sobre si debe seguir el negocio familiar o aprovechar la oportunidad de una vida normal que se le ofrece.

David Ilundain firma su primer largometraje desde la notable Uno para todos (2020) sobre un guión de Amèlia Mora (La infiltrada) se entiende que inspirado, aunque sea levemente, en hechos reales. El protagonismo femenino y el doble juego de alguno de los personajes parecen vincular más la película al universo de la segunda, en lo que parece que va a ser un thriller más ambicioso a la hora de tocar los temas que lo atraviesan y acaba siendo una historia de suspense muy eficaz, pero nada más.

Lolita Flores, a la que solemos asociar más a la comedia, es una elección arriesgada como la villana y cuasi protagonista de Mallorca Confidencial, la narcotraficante Chusa. Aunque logra darle mucha credibilidad a la parte, digamos, más de andar por casa del personaje, se diluye algo más cuando tiene que ejercer de mala malísima. Más predecible resulta que su contraparte joven la interprete Asia Ortega, en un papel que suena más parecido a los que suelen darle en televisión, y al que aporta una ambigüedad muy medida y que funciona.

Mallorca Confidencial con los balcones a la calle

Crítica de 'Mallorca confidencial'
Asia Ortega, David Ilundain y Lolita Flores presentan ‘Mallorca Confidencial’ en el Festival de Málaga. ©Álex Zea

Cuando Mallorca Confidencial arranca, parece un comentario al margen a Crematorio (2010) o El Reino (2018), otro de esos thrillers entre criminales y políticos que analizan la corrupción que llevo a la crisis anteriores, pero contado desde nunca se pone enfoque. Eso, en sí mismo, como idea, es muy interesante: la manera en que al sistema le interesa que existan «bolsas de pobreza» y colectivos marginalizados, que maneja a su antojo y a los que eleva o maltrata según le conviene.

Parte de la ironía implícita del título, guiños cinéfilos aparte, es que Mallorca Confidencial tiene poco de secreto: todo el mundo sabe lo que se mueve en Son Canal, a qué se dedican La Chusa y sus hijos o que el empresario especulador es un corrupto. Pero se mira para otro lado porque el dinero corre, y solo hay uno o dos personajes honestos —el juez, o el casi cameo de Elena Furiase—, que habrían sido los protagonistas en un enfoque más previsible. Así que, de partida, todo suena bien.

Conforme avanza, aunque los elementos que se han ido disponiendo casa bien, se acaba convirtiendo en otra historia sobre ser narco, empoderarse, vengarse o traicionarse, estilo la serie Olimpia (2025), donde que los personajes sean gitanos es casi un elemento folclórico y los chanchullos políticos, una forma de esconder la pelotita. No es que está mal hecho, porque el guión acaba encajando sus piezas como un reloj, pero es menos interesante que la otra opción a la que parecían dirigirse durante el primer tercio del filme.

Mallorca Confidencial y las maneras

Crítica de 'Mallorca confidencial'

No es que esté mal que, al hacer una historia sobre narcotraficantes, dejes claro que serlo es malo y que la pobreza no te habilita a ser una mala bestia. Pero, la verdad, suena a explicaciones innecesarias, a no confiar en que el público llegue ahí solo porque estamos demasiado acostumbrados a historias que estilizan determinado tipo de vida criminal hasta parecer que lo vende como aspiracionales. Y a que la película confía poco en nosotros y cree que necesitamos un arco muy clarito para Nela (Ortega) o nos vamos a aburrir.

En ese sentido hay que decir que lo alto que coloca las expectativas el chiste de los gitanos en la parte de atrás del coche con el que abre en off provoca que al cerrar con una variante —aún más— cínica del mismo, se aprecie la circularidad y lo bien que se han diseminado todos los elementos… y se eche de menos que esa pericia no haya aprovechado para salirse del corsé del suspense. La Nela no tiene por qué ser ni buena ni heroica, siempre y cuando nos ofrezca un comentario sobre su mundo que no se limite a una huida individual.

Archivando el expediente: Mallorca Confidencial es un thriller centrado en su suspense y bien estructurado. Eso ya es mucho, ya que la mayoría de historias con premisas parecidas a la suya no llegan ni a eso. Pero como empieza prometiendo mucho más, un regreso a los efectos de la crisis de 2008 y la España del pelotazo contado desde los que nunca tienen espacio para dar su versión, pues sabe poco.

Jose A. Cano

Jose A. Cano

Jose A Cano (Lora del Río, Sevilla, 1985), es licenciado en Periodismo. Ha trabajado en medios como El Mundo, 20 Minutos, El Confidencial o eldiario.es, entre otros, como periodista de local, internacional o Cultura. Actualmente ejerce como redactor en Cine con Ñ y colabora con medios como El Salto o El Español, entre otros.