Críticas | Netflix
El Jardinero: El humor negro nos hará libres

Stills de 'El Jardinero'. ©Niete/Netflix. Montaje: ©Cine con Ñ
El Jardinero es Elmer, un joven al que un grave accidente de niño dañó el cerebro convirtiéndolo en una persona sin emociones. Una discapacidad que su madre convierte en ventaja, ya que Elmer es el asesino perfecto, sin dudas ni remordimientos, y cobra por sus servicios bastante bien. Bajo la tapadera de un próspero vivero cuyo secreto es el abono —y ese abono son los cuerpos de sus víctimas, desapareciendo sin dejar rastro—, Elmer es uno de los asesinos a sueldos más cotizados de Galicia. Pero todo cambia cuando uno de sus objetivos es una joven de la que el hasta ahora aparentemente frío ejecutor cae perdidamente enamorado, como el niño que en realidad sigue siendo.
En estos tiempos en los que todas las series de Netflix se parecen mucho, se agradece una como esta. En la superficie parece lo de siempre (thriller intensito con premisa chocante, buen reparto pero muy desigual y promoción turística). Pero no. Ni está rodada de la misma manera, ni en los mismos sitios, la premisa es consciente de que es loquísima, tiene estética propia y mucho sentido del humor. No reinventa la rueda, pero suena a nueva (aunque no lo sea y lo sepa, que mete guiños a los productos que homenajea por todas partes). Y mira, así sí. Si se trata de hacer entretenimiento en plan churros, que sea sin creérselo ni tratar al espectador como idiota.


Jose A. Cano