Suscríbete Iniciar sesión

Críticas

Campamento Garra de Oso: Aprendiendo a respetar la naturaleza

Aunque la integración de sus animales digitales deja un sabor agridulce, transmite la energía y el buen rollo que tiene que tener una buena película infantil
Crítica de 'Campamento Garra de Oso'

El Campamento Garra de Oso es un campamento de verano que está en peligro: un constructor planea hacerse con el valle y convertirlo en un gran complejo turístico. Lo único que podría hacer que volviese a ser terreno protegido y salvar el campamento es encontrar un oso, animal que no se ha visto por allí desde hace mucho tiempo. La fantasiosa Mia (Júlia Raya) decide que tiene que hacer algo y arrastrá en la misión a su nuevo amigo Jan (Martín Abello).

Nueva película de comedia y aventura familiar que puso el cierre a la batería de estrenos españoles de verano (en esta misma línea tenemos Los futbolísimos 2. El misterio del tesoro pirata). La veterana y todoterreno Sílvia Quer dirige esta película que tiene como principal aliciente la integración de animales generados digitalmente, un recurso muy poco habitual en nuestro cine y aún menos con el nivel de complejidad y acumulación de elementos que tiene esta película.

El invento, que ha requerido un esfuerzo muy importante a nivel de producción, tiene sus luces y sus sombras. Muy bien para la principal estrella de la función, una mofeta a la que pone voz Carlos Latre, y menos bien para algunos de los animales secundarios que le acompañan —por suerte, en escenas contadas—.

Un universo goofy

<strong>Campamento Garra de Oso</strong>: Aprendiendo a respetar la naturaleza 1

Por el resto, la película tiene esa energía y buen rollo que se le tiene que pedir a una aventura que quiera que los niños entren en la historia al otro lado de la pantalla. La mayoría de las secuencias están bien planteadas y ejecutadas con mimo y los inevitables filtros edulcorados y simplificados se sienten bastante naturales.

La armonía de Campamento Garra de Oso se extiende también a los villanos, lo más estereotipado y «tonto» de la película, funcionan dentro de esta misma lógica interna. Quizá los personajes deEdu Soto y Anabel Alonso serán un poco demasiado para los padres en determinados momentos de la película, pero se sienten parte del universo goofy y un poco de dibujo animado que construye la película.

Es agradable también el aspecto visual de la película, más allá de los efectos digitales (ahora vamos a ello). La película capta bien ese look de campamento de estilo retro completado con unos colores cálidos de verano que van perfectamente con el tono empático que le da Quer a todas las interpretaciones de los niños, escritos al guión por Marta Armengol y Daniel González.

Campamento Garra de Oso y los animales digitales

<strong>Campamento Garra de Oso</strong>: Aprendiendo a respetar la naturaleza 2

Vamos al tema de los efectos y los animales hechos por ordenador. Lo primero que habría que hacer es aplaudir el solo hecho de haberse atrevido a meterse en un lío de este calibre. En un entorno de estrenos españoles comerciales con la exigencia muy baja, de cumplir y adiós, se agradece la ambición y el riesgo de dar el paso.

Dicho esto, el resultado es un poco irregular. En cuanto a lo que es la integración, el diseño y el movimiento de la mofeta, es un aprobado, que no es poco. Todo es mejorable, pero es cierto que el animal se siente bastante natural y se lo percibe como dentro de la historia. Pero no se puede decir lo mismo con algunos de los otros animales del bosque (especialmente los lobos), demasiado artificiales o muy fuera de la escena con respecto a su interacción con la imagen real.

Da la sensación que las limitaciones (de movimientos de actores, libertad de la cámara, etc…) que implicaba esta integración digital a veces han compensado, mientras otras no. Dejan un un sabor agridulce, tirando más hacia lo malo, sobre todo teniendo en cuenta la gran inversión de recursos que ha significado. Al final, han quedado mejor otras secuencias que habrán salido mucho más baratas.

Con todo, y pese al baile final (¿por qué todas las películas familiares españolas ahora tienen que tener obligatoriamente un baile?), Campamento Garra de Oso cumple en su mezcla de aventura y humor, en un enfrentamiento clásico entre el fantasioso mundo de los niños y la muchas veces ridícula realidad de los adultos. Y con mensaje ecologista incluido. El empeño digital hace que no haya quedado redonda, es cierto, pero dejarse llevar por la imaginación, como se dice en la película, siempre merece la pena.


Dónde ver

[/restrict]
Arturo Tena

Arturo Tena

Graduado en Periodismo por la Universidad Carlos III de Madrid. Escribe crítica y análisis de cine desde 2010 y es socio de ACCEC (Associació Catalana de la Crítica i l'Escriptura Cinematogràfica). Después de trabajar en CTXT, desde 2018 dirige el medio especializado Cine con Ñ.