Clásicos
‘Sierra maldita’, el clásico olvidado de Antonio del Amo, por primera disponible en streaming

Rubén Rojo en 'Sierra maldita', de Antonio del Amo. ©FlixOlé
Rodada combinando técnicas del documental y del melodrama de la época, con una mezcla de referentes literarios y realismo social, Sierra maldita (1954), de Antonio del Amo, fue un pequeño hito del cine español de la posguerra. Un éxito de crítica, y algo menos de público, que se estrenó en Venecia, salió premiado en San Sebastián y fue una película referente del momento… pero quedó olvidada. Ahora, por primera vez, esta clásico del cine rural antes de que existiese el concepto del cine rural está disponible en streaming a través de FlixOlé.
Sierra maldita es un drama rural con elementos del imaginario de Federico García Lorca, de western y de terror sobrenatural, pero muy pegada al folclore de Andalucía y la España profunda. Su representación de la violencia y de las condiciones de vida de la España interior resultaron rompedoras y poco habituales para la época, y se convirtió rápidamente en un pequeño clásico, considerado hoy en día una perla oculta.
Puebla de Arriba es un pequeño municipio de la serranía almeriense condenado por la superstición y que vive bajo la creencia de que las mujeres allí nacidas son estériles a causa de la maldición de un fantasma, la Niña Negra. Mientras las ‘cobijadas’, como así se conoce a las vecinas de dicha localidad, acuden a Puebla del Valle a rezarle a la virgen para acabar con el castigo, los varones lo hacen para encontrar esposa y procrear.
Juan (Rubén Rojo), vecino de dicha aldea, está enamorado de Cruz (Lina Rosales), natural del pueblo maldito. Ambos contraen matrimonio e intentan sobreponerse al enconamiento entre los dos pueblos, a las habladurías y envidias de la gente, así como al acoso incesante de Lucas (José Guardiola) hacia Cruz.
Sierra maldita y la censura

Antonio del Amo contó con guión del popular dramaturgo Alfonso Paso y José Luis Dibildos, cuyo papel tanto escribiendo como produciendo fue fundamental en esta etapa del cine español. Tuvieron sus más y sus menos con la censura, a la que regatearon con el truco habitual en la época de deslocalizar geográfica y cronológicamente los hechos ya que esas cosas «no pasaban» en la España de Franco.
Por otro lado, del Amo quiso hacer una ficción lo más documental posible y se trasladó con su equipo a los municipios almeriense de Mojácar, Níjar —escenario del famoso crimen que inspiró Bodas de sangre, obra muy presente en Sierra maldita— y Garrucha. Allí capturó los paisajes, la vida de sus habitantes y el arraigo a tradiciones ancestrales. Además los actores se movieron entre dichos escenarios y aprendieron a manejar el hacha y a cortar árboles.
Aunque el estreno de la película obtuvo una tímida repercusión comercial, las imágenes impactaron en la crítica y tuvieron su recorrido por importantes circuitos fílmicos: el largometraje se proyectó en el Festival de Venecia y regresó con el premio a Mejor Película en el Festival de San Sebastián; asimismo, recibió tres galardones del Círculo de Escritores Cinematográficos (en las categorías de Mejor película, Argumento original y Actor secundario, otorgándose este último a José Guardiola).


Redacción Cine con Ñ