CRÍTICAS
La mujer dormida : Un «amiga, date cuenta» sobrenatural

Stills de' La mujer dormida'. Montaje: ©Cine con Ñ
La mujer dormida sigue a Ana (Almudena Amor), una joven enfermera que consigue un trabajo cuidando a una mujer en coma, Sara (Amanda Goldsmith). El marido de la paciente, Agustín (Javier Rey), es un escultor, un hombre amable y atento que se desvive por su esposa, aunque se lleva mal con la madre de ella, la cual le reclama la custodia judicialmente. Pero en la casa hay algo más, algo sobrenatural.
La sevillana Laura Alvea dirige ficción por primera vez en solitario tras codirigir con José F. Ortuño Ánimas (2018) y The Extraordinary Tale of the Times (2013). Baquetada directora de casting y asistente de dirección, ya había firmado episodios de series como La chica de nieve (2023), cortos y mediometrajes documentales, y da el salto de la mano de la misma productora para la que lleva trabajando los últimos años, La Claqueta PC, llevando la segunda unidad en títulos como La trinchera infinita (2019) o Tin&Tina (2023), entre muchos otros.
La mujer dormida, para el caso, es una coproducción con EEUU y filmada en Canarias por aquello de los incentivos y demás, suponemos, aunque podría ocurrir en cualquier parte. Algo que, dada su factura e incluido su mensaje, obvio pero no machacón, la hace altamente vendible a nivel internacional. Es una opera prima notable por su manejo del suspense y se enmarca en cierta ola reciente de terror, si no feminista, al menos que reflexiona sobre los temas que plantea la actual ola del feminismo.

Jose A. Cano