Adiós al director de 'Actrices'
Muere a los 78 años Ventura Pons, leyenda del cine catalán

Ventura Pons, en el Festival REC en 2014. © Jaime Andrés Rojas Mickan © Jaime Rojas photography
Ha fallecido este lunes 8 de enero Ventura Pons. El cineasta barcelonés muere a los 78 años tras una importante filmografía como director, productor y guionista de cine y teatro que duró 40 años. Pons se convirtió en una referencia del cine catalán y queer tras el franquismo con su celebrada ópera prima, Ocaña, retrato intermitente (Ocaña, retrat intermitent), pero también con películas que marcaron los años 90 como El porqué de las cosas (El perquè de tot plegat), Actrices (Actrius) o Caricias (Caricies).
Apodado como el «Woody Allen catalán» (The New York Times), Pons mantendría su compromiso con el cine hecho en Cataluña y en catalán, posteriormente doblado al castellano. Fue nominado cuatro veces a los Premios Goya, las cuatro veces por una de sus especialidades: adaptar al guión obras de teatro y novelas. Las consiguió con El porqué de las cosas (1996), su gran confirmación como cineasta, Actrices (1998), Anita no pierde el tren (2000) y Barcelona (un mapa) (2008).
Su película Forasteros (Forasters) (2008), otra adaptación teatral, consiguió 10 nominaciones a los Premios Gaudí, que reconocieron a Ventura Pons con su premio honorífico en el año 2016, un símbolo más de su importancia para el cine local. Su compromiso con la cultura catalana cristalizaría también con su testimonio en los documentales sobre cine Cinema amb Ç (Cris Gambín, Toni Pinel, 2018) y Cinema Mon Amour (Natalia Regás, 2019).
Ventura Pons, la mirada catalana y homoerótica
Director de montajes teatrales en los años 60 y 70, Ventura Pons empezó su carrera en el cine con un documental fundamental del cine español de la Transición: Ocaña, retrato intermitente (1977), película que se acercaba a la vida en Barcelona del artista andaluz José Pérez Ocaña, activista por los derechos LGTBI. Este filme, seleccionado en el Festival de Cannes 1978, marcaría el tono de la carrera de Pons, a la que, además de su compromiso con el cine en catalán, se identificó por su sensibilidad por las diferentes identidades de género y sexuales.
Esta voluntad por poner el foco en las personas LGTBI se vería en su importante trabajo documental — como en Informe sobre el Front d’Alliberament Gai de Catalunya (1979) e Ignasi M. (2013)—o directamente en los protagonistas de sus historias de ficción como los de Amigo amado (Amic/amat) (2001), Manjar de amor (Food of Love) (2002) y Be Happy! (2019), pero en general Pons se distinguió por una mirada homoerótica que impregnó todo su cine, reconocido también por sus distintos retratos de la burguesía catalana.
Cineasta incansable, señalado en los últimos años por su apoyo al independentismo en Cataluña, Ventura Pons siguió rodando y embarcándose en distintos proyectos. Uno de ellos fue el de abrir en el barrio de Gràcia de Barcelona los Cines Texas, salas dirigidas a proyectar películas en catalán, también dobladas o subtituladas en el idioma. No salió todo lo bien que esperaba Pons: en 2020 cerraron definitivamente las puertas y Pons sufrió un duro golpe económico. A finales de 2023, el cine renació bajo el nombre de Espai Texas.
Preguntado por cómo quería ser recordado en una entrevista en La Vanguardia en 2017, Pons aseguró que lo quería es que «se sigan pasando mis películas. Son mis hijos, soy padre de familia numerosa. No he hecho arte sino oficio. O te dedicas a hacer dinero o haces algo que valga la pena. Lo mejor es combinar ambas cosas».

Arturo Tena

