Críticas
Las 3.000 maravillas: Un pego de comedia

Stills de 'Las 3.000 maravillas'. Montaje: ©Cine con Ñ
Pablo, el protagonista de Las 3.000 maravillas, es el típico friki de manual. Un otaku que además, trabaja en prevención de riesgos laborales y vive constantemente alerta, obsesionado con los peligros que acechan «detrás de cada esquina». Lleva un año esperando una convención de anime, pero, justo ese día, su hermano le llama para implorarle que vaya a Las Tres Mil Viviendas a recoger una mochila misteriosa. Pablo tendrá que salir drásticamente de su burbuja y empezar a tomar riesgos en la vida. Quiera o no.
Carmen Perona Cabrera apuesta de nuevo por la comedia para su segunda película. Ya lo hizo en La reina del convento (2024), un largometraje lleno de caras conocidas (Mario Vaquerizo, Dulceida o Antonia San Juan) y un argumento monjil con ecos de Entre tinieblas (1983). En Las 3.000 maravillas dirige y escribe nuevamente, aunque esta vez firma el guión junto a Alberto Prados y Álex Sánchez, que se estrenan como guionistas.

Candela Victoria Moyano